
Cómo saber si su laguna necesita dragado
Cinco señales de que el lodo le está quitando capacidad y cómo medirlo antes de gastar en una intervención.
Las lagunas de tratamiento (de aguas residuales, de lixiviados o de procesos industriales) se llenan de lodo poco a poco. Como no se ve, el problema suele descubrirse tarde: cuando el efluente ya no cumple o cuando hay que tomar una decisión urgente. Estas son las señales que conviene vigilar.
1. El efluente empeora sin que haya cambiado la carga
Si llega el mismo caudal y la misma carga, pero los resultados de salida empeoran, la laguna puede estar perdiendo volumen útil. Menos volumen significa menos tiempo de retención y menos tratamiento.
2. Aparecen islas de lodo, vegetación o burbujeo
Lodo que aflora en la superficie, plantas que crecen dentro de la laguna o zonas con burbujeo constante indican que el fondo está cerca de la superficie.
3. Hay olores que antes no había
Un lodo acumulado que fermenta cambia las condiciones de la laguna y se nota en el olor, sobre todo en lagunas que deberían ser aerobias o facultativas.
4. Hace años que nadie mide el fondo
Si la última batimetría es de hace varios años, o nunca se hizo, no hay forma de saber cuánta capacidad queda. Es la señal más común y la más fácil de resolver.
5. Se acerca una visita de la autoridad ambiental o un cambio en la operación
Antes de ampliar la planta, cambiar de proceso o atender un requerimiento, conviene saber en qué estado está cada laguna.
Cómo se mide
Un diagnóstico bien hecho combina tres cosas:
- Batimetría con ecosonda desde una plataforma flotante, para conocer la forma del fondo.
- Validación manual con escandallo y topografía de coronas y bordes, para asegurar que los datos son confiables.
- Caracterización del lodo en laboratorio (sólidos, humedad y ensayos de drenado), para saber qué tan fácil será deshidratarlo.
Con esto se obtiene el volumen de lodo, la capacidad útil que le queda a cada laguna y una base sólida para decidir si dragar, cuándo y con qué método.
Un ejemplo real. En 2026 hicimos este diagnóstico en tres lagunas de lixiviados de Veolia Aseo Buga. Con 2.418 puntos batimétricos encontramos que el lodo ya ocupaba cerca del 22 % de la capacidad de una de ellas, y los ensayos mostraron que era apto para deshidratación con acondicionamiento químico. Ver el caso
¿Y después?
Si el diagnóstico confirma que hay que intervenir, el siguiente paso suele ser dragar la laguna sin detener la operación y deshidratar el lodo en tubos de geotextil para reducir su volumen y facilitar la disposición final.
¿Quiere saber cuánto lodo tiene su laguna?
Cuéntenos su caso y le proponemos cómo diagnosticarla.
